La intención de fondo -aunque no única- que me mueve a abrir este “blog” personal al “mundo” es dar a conocer lo que me ha enseñado el Opus Dei, donde me encuentro plena y felizmente, como sacerdote numerario, desde hace medio siglo. Me parece que vale la pena, pues su mensaje va dirigido precisamente al mundo entero, la llamada universal a la santidad: todos tenemos obligación de buscar la santidad en el lugar que Dios nos ha puesto en el mundo, como ha recordado hace unos pocos días el papa Benedicto XVI; santidad que, para la imensa mayoría de los cristianos, se alcanza, con la gracia de Dios, en y por medio del trabajo profesional y los deberes ordinarios del cristiano. Se comprenderá que, con esto no pretendo cargar sobre el Opus Dei mis deficiencias y eventuales errores en los documentos que aquí publique. Cada uno es libre y responsable de sus actos. Confío en que mis lectores, espectadores o escuchantes sepan distinguir entre la persona, un simple sacerdote, contento de serlo para siempre en el Opus Dei, y la Obra fundada por san Josemaría Escrivá de Balaguer, al que tuve la Gracia de conocer y tratar personalmente durante tres años, 1958-1961; más tarde los encuentros fueron esporádicos pero muy significativos. Es verdaderamente un don de Dios haber podido convivir con un santo de su talla, canonizado el 6 de octubre de 2002 por el papa Juan Pablo II, tan estimado en los cinco continentes.

 Vean también mi otro blog http://arvonet.wordpress.com. Ya voy adquiriendo experiencia en el “fascinante WordPress”. Disculpen molestias por eventuales errores y cambios en estos primeros pasos y gracias por su atención y ayuda.
Antonio Orozco Delclós.

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